DIADESOL: LA VISIBILIZACIÓN DEL TRABAJO EN EQUIPO PARA ALCANZAR OBJETIVOS INTERNACIONALES

  • De manera simultánea, desde el 2002 todos los países de América Latina y el Caribe conmemoran en este día la importancia de la toma de acciones de la sociedad civil a favor de una buena gestión de residuos sólidos.
  • El mal manejo de residuos sólidos no solo afecta la calidad del hábitat urbano y la salud pública, sino también genera gases de efecto invernadero (GEI).

Hasta la acción más simple marca la diferencia. El manejo de los residuos en nuestras urbes, así sea óptimo o deficiente, impacta directamente en la salud pública y en nuestra naturaleza.

En el Perú, de 30 ciudades evaluadas en el Primer Reporte Nacional de Indicadores Urbanos realizado por la alianza de WWF con Periferia, solo Andahuaylas, Chachapoyas, Tumbes, Puno, Moyobamba y Mollendo tienen una cobertura universal de recolección de residuos domiciliarios al 100%. Asimismo, solo 8 disponen de rellenos sanitarios. De acuerdo con el Plan Nacional de Gestión Integral de Residuos Sólidos del Ministerio del Ambiente (MINAM) con vigencia hasta el 2024, el principal problema del manejo de residuos sólidos está en la falta de lugares adecuados para su disposición final. Se estima que alrededor de 190 infraestructuras serían requeridas para atender esta necesidad.

De acuerdo a cifras oficiales del MINAM, el Perú genera 19 mil toneladas de residuos sólidos al día, el equivalente a tres estadios nacionales llenos de basura. Para esta cantidad, la mitad responde a los orgánicos y la otra a plásticos.

Los gases de efecto invernadero (GEI), principales impulsores del calentamiento global, son causados por diferentes factores. Además de la deforestación a causa de la ganadería y la agricultura, la minería ilegal, el transporte, están los residuos sólidos. El 77% del total de emisiones de GEI del sector correspondería al proceso de descomposición de residuos.

En el Día de la Gestión Integral de Residuos Sólidos, Mariela Cánepa, Directora de Políticas de WWF Perú invita a tomar conciencia sobre la necesidad de trabajar en conjunto –sociedad civil, sector privado y actores gubernamentales– a favor de la óptima gestión de residuos.

“Uno de los compromisos que tenemos frente a los parámetros globales a favor de la prosperidad y la protección del planeta, como son por ejemplo los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) proyectados al 2030, es reducir el impacto ambiental de las ciudades mejorando la gestión de residuos y la calidad del aire”, menciona Cánepa. “La suma de los residuos per cápita, los municipales y los comerciales da el número total de residuos sólidos. Así, si todos tomáramos acciones, desde nuestras casas o a través de procesos participativos con organismos públicos o privados, haríamos una significativa diferencia”.

Respecto a los residuos plásticos, el tipo más común es el de las bolsas, seguido de los plásticos duros. Tomando como fuente al Primer Reporte Nacional de Indicadores Urbanos elaborado por WWF en alianza con Periferia, Lima y Callao son las ciudades que más bolsas plásticas generan a nivel nacional.